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Textos y fotografías de una realidad donde nada es lo que parece
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12 de octubre de 2017

Tiempos tormentosos




Cuando sientes que el mundo se te cae encima solo tienes que mirar hacia arriba y observar qué rápidamente pasan  las nubes. 



Fotografía y texto de  ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

5 de octubre de 2017

SOS, bichitos X a la vista !!

Pululan en esta época,  principios de otoño,  unos bichitos voladores muy pequeñitos, llamémosles X, que tienen la mala costumbre de entrar en casa ajena.
Que yo sepa esto es allanamiento de morada pero como todos ellos son menores de edad es imposible denunciarlos y así siendo conscientes de que su fechoría queda impune no dejan de delinquir cada día.  
Me los encuentro en cualquier parte: dentro de un zapato, en el quicio del armario, en la pantalla del pc… vamos, hasta en la sopa.

Desconozco su problemática personal: si no tienen casa propia y viven en la calle, si vienen de otros países y no están integrados en la sociedad, si no tienen derecho a la sanidad pública..,  miro hacia otro lado y no pienso en ello, yo ya tengo mis problemas.

Hoy quiero reconocer mi delito ante la ciudadanía y así digo  que cuando los veo dentro de  mi casa los mato sin contemplación alguna.

Me sorprende de ellos que no rehuyan a la muerte, estoy segura que  ven cómo les acecho y con una zapatilla o bayeta en la mano me acerco despacio y les asesto un golpe mortal. Ellos por su parte, viéndome llegar, esperan mi fatal resolución sabiendo que acabaré con sus vidas con un simple y rápido movimiento de brazo. 
Me pregunto si  es que conscientes de lo efímero de la vida aceptan su destino con resignación.
Comparezco su falta de esperanza, incluso les reprocho su pasividad, la falta de lucha por seguir viviendo.  Pero existe una realidad: la convivencia bajo el mismo techo entre ellos y yo misma  está fuera de toda posibilidad.
Lo sé, no es democrático ni razonable en el siglo en que vivimos que  la ley del más fuerte sea la que gobierne  en casa alguna pero es lo que hay.

Afortunadamente para mi no saben que  les temo yo más a ellos que ellos a mí.





Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

29 de septiembre de 2017

Adiós verano, adiós !!!



El verano se ha ido una vez más. 
Ha prometido volver. 
De momento siempre ha cumplido. 
¡¡No tardes!! 





Fotografía y texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

13 de septiembre de 2017

Raíces

Esta es la historia de un país diminuto. En él siempre había reinado la armonía  hasta que llegó la era de Internet, un medio por el que conocieron  otros lugares del mundo con distintas costumbres y distintas leyes. Esto les produjo tal inquietud que el país se bloqueó.
Después de discernir mucho sintieron  la necesidad imperiosa de hacer cambios drásticos: Era imprescindible hablar otro idioma  más internacional,   producir los zapatos en fábricas y no manualmente, cambiar los carros por metros suburbanos,  tener un himno más acorde a los nuevos tiempos…  
Pero una transformación tan compleja para ellos era impensable.
El presidente encontró la solución: Todos emigrarían a esos países tan florecientes.

Al presidente le tocaba hacer el equipaje. Es difícil hacer la maleta de un país.
En esa maleta guardó las palabras que  usaban y no aparecían en ningún diccionario,  los remedios ancestrales contra males comunes, las fiestas que  celebraban desde tiempos remotos y por supuesto metió a todos los habitantes del país sin olvidar a ninguno.

Llegó la hora de partir.
Cuando cruzó la frontera la policía le preguntó si tenía algo que declarar. «Si, tengo mucho que declarar» —dijo el presidente—, y de la maleta empezaron a salir uno por uno los habitantes. «Yo llevo las viejas historias que me contaba mi abuela para dormir» declaraba uno, «Yo los pasos de baile que aprendí en una romería», «Yo el secreto de hacer el buen queso» y así todos iban declarando lo que llevaban mientras se miraban  entre ellos cada vez con mayor gesto de añoranza. Cuando cayó la primera lágrima  el presidente concluyó: «Agente, siento haberle hecho perder el tiempo, volvemos a casa». Y los habitantes, felices, retornaron  a su país.





Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.


Este texto se propone a Sergio Gaut Vel Hartman para la edición de un libro impreso que está preparando llamado: "Todo el mundo en un libro" compilación que como su título indica presentará minicuentos firmados por escritores de todo el mundo. Las bases  podeis encontrarlas en su Facebook. 



8 de septiembre de 2017

En un lugar de la costa




En un lugar de la costa, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que soñaba  una mujer  de las de casa en secano, toalla antigua y billete low cost.



Fotografía y adaptación de texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

31 de agosto de 2017

Dos tumbonas




Dos tumbonas aguardando, deseosas, que los caminantes agoten sus fuerzas, al fin y al cabo estos deambulan sin ninguna necesidad.




Fotografía y Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

23 de agosto de 2017

Hache dos ó


—Mírame tal como soy  —dijo el agua—. Soy suave sobre la arena y esquiva sobre una mano. Soy fuerte en una presa, hábil en un túnel y cantarina en una fuente. Torbellino en fin.

—Si es así te embotellaré y te guardaré bajo etiqueta.

Lo hizo y jamás conoció la sensación de una ducha cálida sobre su cuerpo.




Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.


14 de agosto de 2017

Mar



...y en la mente un solo contenido: El mar.



Fotografía y texto de   ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

10 de agosto de 2017

Sin destino

Me jugué la vida cruzando el océano en una mísera embarcación, éramos 24 desconocidos que dejábamos atrás nuestras familias, nuestros enseres,  toda nuestra vida en busca de  una oportunidad. Ya en tierra, amparados por la noche,  corrimos como animales asustados entre la maleza, cada uno de nosotros  en busca de nuestro propio futuro.

De los bajos de un puente hice mi casa. Los vecinos del barrio  me rechazaban, me culpaban de robos que yo no cometía y escupían sobre mis ropas puestas al sol. Pero nada logró que me rindiera, sus insultos y agravios me hacían fuerte.  
Un día buscando entre la basura encontré un bebé. Decidí cuidarlo. Me quité la comida de mi boca para dársela a él. Cuando ya  me llamaba mamá una familia poderosa me convenció de su porvenir, «conmigo no sería nadie» me dijeron. Me deshice del dinero que me dieron, me quemaba. Sin que nadie me haya visto le he seguido todos estos años. Le he dejado mensajes sin firmar y he visto cómo los leía: «tienes que ser noble», «sé humilde», «ayuda a los demás»…

Ayer sintiéndome ya anciana me acerqué a él,  le miré a los ojos pero antes de que le pudiera hablar me tiró al suelo de un manotazo. Pensé que no me conocía sin embargo hoy he encontrado un escrito entre mis cosas que dice: «Si quieres más dinero, ya mi familia te dio suficiente».  
Ya solo me queda morir.




Texto de ©Manuela Fernández Cacao. Todos los Derechos Reservados.

Este texto se propone a Sergio Gaut Vel Hartman para la edición de un libro impreso que está preparando llamado: "Todo el mundo en un libro" compilación que como su título indica presentará minicuentos firmados por escritores de todo el mundo. Las bases  podeis encontrarlas en su Facebook.